Interpretaciones contemporáneas e ideas de lo sobrenatural en torno a la muerte
 
  Portada
  Índice
  Debate

Vita Brevis en FlipBook

       FlipBook    |    Imprimir Revista

D E B A T E

Antropología de la muerte. Visión de un chamán urbano
Ricardo Paulino Gallardo / Javier Jaimes
Universidad Autónoma del Estado de México

 

Resumen

La antropología es una ciencia enfocada en el estudio del ser humano, tanto vivo como muerto. En algún momento de la existencia enfrentamos la posibilidad de morir, lo cual genera diversas emociones, entre las que destacan la angustia y el miedo. A partir de la cultura es posible expresar diversas perspectivas de la muerte; por ejemplo, la visión del chamán y su cosmovisión, los sacerdotes con sus religiones –mitos y ritos–, la familia y el modo de vivir la muerte, el duelo, el negocio de las funerarias y la parafernalia que le ha dado significado económico al acto de morir. En la historia de la humanidad, el chamán fue el primero en explicar qué es la muerte y qué ocurre con los difuntos, según cada cosmovisión. En este artículo se presenta la opinión de un “chamán urbano” sobre la muerte y el destino del alma, así como el fallecimiento como iniciación chamánica, para concluir con comentarios y detalles en torno al deceso humano.

Palabras clave: antropología, vida, muerte, chamán, chamanismo, cosmovisión, parafernalia.

 

Abstract

Anthropology is a science that focuses on the study of the human being, both living and dead. At some moment of existence, we face the possibility of death, which stirs diverse emotions, including anguish and fear. Based on culture it is possible to express diverse perspectives of death; for example, the shaman’s vision and his worldview, priests with their religions—myths and rites—families and the way death is experienced, mourning, funeral parlor businesses, and the paraphernalia that has given the act of dying an economic significance. In humanity’s history, the shaman was the first to explain what death was and what happened to the dead, depending on each worldview. This article presents an “urban shaman’s” opinion of death and the soul’s destination, as well as death as a shamanic initiation rite, to conclude with comments and details surrounding human death.

Keywords: anthropology, life, death, shaman, shamanism, worldview, paraphernalia.

 

Sí todos vamos a morir, para qué me (pre)ocupo;
mejor me ocupo de vivir.

Dicho popular mexicano

Y lo llamaron Teotihuacán, porque era el lugar donde se enterraban los señores. Pues según decían: “Cuando morimos, no en verdad morimos, porque vivimos, resucitamos, seguimos viviendo, despertamos. Esto nos hace felices”. Decían: “Se hizo allí dios”, quiere decir que allí se murió.

Fray Bernardino de Sahagún, Primeros memoriales, 1558 o 1559, Tepepolco

 

Comentarios sobre la muerte del ser humano

La antropología es la ciencia que se enfoca en el estudio del ser humano, tanto del vivo como del muerto. Esto sin duda deviene en el interés por los estudios propios de lo que hace o deja de hacer el humano ante las expectativas de la vida y lo que puede suceder en la muerte o incluso más allá de la misma. Así, en algún momento de su existencia el ser humano se enfrenta con la posibilidad de morir, lo cual le genera las más angustiosas emociones en cuanto a “qué me sucederá cuando muera”. Ante la inminencia de la muerte, decide en vida qué deberá hacerse con su cuerpo, con su alma –rituales encaminados para “vivir eternamente en el cielo o el infierno”–, así como con sus posesiones, lo cual generará en el ámbito familiar diversas acciones: unas encaminadas a cumplir la “última decisión del finado”, en otros casos para sacar provecho por medio de las herencias y, finalmente, a realizar los rituales propios ante este suceso, lo cual origina la enorme diversidad de mitos en torno al tema.

La muerte plantea las más diversas cuestiones, controversias y aporías. Todo depende del concepto de ser humano que se proponga y acepte. Para la ciencia médica es una dualidad cuerpo-mente, en la que, al presentarse el cese de las funciones vitales o la muerte cerebral, la muerte corporal se hace una realidad científica. Y muerto el cuerpo, también la mente muere.

Sin duda el concepto de muerte cerebral se ha convertido, desde el punto de vista legal, en el diagnóstico que determinará el fallecimiento del humano. Ante esta circunstancia nada sobrevive a la muerte humana y, por ende, no hay a quien rendirle recuerdo ni culto transmortal. Nada ni nadie sobrevive al suceso. Éste es el concepto propuesto por la ciencia médica, que considera el binomio cuerpo-mente para limitar la existencia humana.

Desde la interculturalidad se propone el concepto del ser humano que plantea cuerpo-mente-espíritu, como unidad holística, donde cada elemento cumple funciones diferentes y la muerte implica la ausencia del espíritu. Con esto muere el cuerpo y la mente devendría elemento constitutivo del alma, aquella con los recuerdos sobre lo que fue la persona en vida. En este caso se supone la existencia de una vida transmortal definida por la supervivencia del alma-mente, por decirlo de alguna manera. El alma sobrevive a la muerte del cuerpo y se convierte en una entidad que “vigilará” las acciones familiares y obligará a los que continúan vivos a seguir un buen camino; en caso contrario, podría convertirse en un elemento “de intranquilidad” que requiera de rituales para su “eterno descanso”.

Para apaciguar a la muerte y que el alma no sufra ni viva penurias –en el sitio donde se encuentre–, los humanos han desarrollado cosmovisiones, cosmogonías, rituales y mitos sobre la existencia de seres divinos que influyen en su vida –ángeles, serafines, arcángeles, demonios, fantasmas, entre otros– y determinan su muerte. Además, ha dado la pauta para que todas las religiones se preocupen por la vida muerte humana.

Ante estas dos concepciones, la muerte del ser humano se complica, pues la visión diferente difícilmente permite llegar a acuerdos que proporcionen una explicación más o menos coherente al respecto. La muerte, como ya dije, implica cambio, cesación de lo vivo y la vida. El cambio determina la vida de todos los seres en los diversos reinos de la naturaleza; unos deben morir y otros nacerán en un circuito determinado por el tiempo que dura la vida individual, personal y cósmica.

La visión antropológica de la muerte abarca una infinidad de detalles implícitos desde la diversidad cultural –interculturalidad y multiculturalidad– y a lo largo de la historia de la humanidad. Así, la muerte se debe presentar con una visión total y, en vez de unívoca, analógica: total, porque todos los seres de la naturaleza morimos, y analógica porque incluye diversas perspectivas que podemos englobar desde la cultura y la ciencia.

 

Muerte y cultura

Desde la interculturalidad es posible expresar diversas perspectivas acerca de la muerte. Por ejemplo: la visión del chamán y su cosmovisión, los sacerdotes con sus religiones –mitos y ritos–, la familia y la manera de vivir la muerte, el duelo, el negocio de las funerarias y la parafernalia que le ha dado significado económico a las defunciones, sin dejar de lado los cementerios o las maneras de disponer del cadáver. En el mismo orden de ideas, consideramos a las diversas formas de morir y todas las posibilidades de enfrentarlas: en el domicilio, en el hospital, en la calle, así como la gama de alternativas para dejar de existir: muerte “natural”, por enfermedad, a causa de la violencia, por voluntad propia o algún otro motivo. Todo esto ha dado lugar para que se especifique el destino del cadáver y el resto de las posibilidades para mantener el recuerdo del familiar, generando así diversas formas de pensamiento. Lo anterior ha llevado a planear los espacios donde el cadáver “descansará” eternamente, así como a considerar la finitud e inmortalidad humanas como esperanza y la posibilidad de buscar la bondad de la vida ante la muerte, la resurrección, la reencarnación y el destino final del alma.

 

   
Página 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10   Siguiente